Los símbolos de identidad de Ciudad Celeste

Cada ciudad tiene sus puntos emblemáticos, aquellos que la convierten en única y  que la diferencian de las otras: una torre con un reloj, un conjunto de edificios muy altos o el malecón de un río que atraviesa el corazón de la ciudad. Estos elementos contribuyen a la construcción de la identidad de la que se apropian sus habitantes. Al igual que cualquier otra, una Ciudad para Vivir también tiene aquello necesario para definir su identidad propia.

En Ciudad Celeste hay también elementos muy representativos, que además de cumplir con la función de identificación, mejoran la experiencia de vivir aquí.

Tótems

Los tótems son los postes verticales que sirven como señalización a la entrada de Ciudad Celeste. Estas grandes estructuras sirven para delimitar el inicio de esta ciudad y a lo largo del recorrido por la avenida principal aparecen para recordarnos que todas las urbanizaciones de Ciudad Celeste son hermanas dentro de una gran familia.

Las fuentes

Una fuente de agua siempre cumple una función estética y ornamental. En muchas ciudades, las fuentes son atractivos turísticos que convocan a visitantes para observar juegos de agua que estas hacen. En Ciudad Celeste, las fuentes además de embellecer la vía, tienen una utilidad práctica: almacenar y oxigenar el agua tratada en las plantas de tratamiento de la comunidad. La próxima vez que veas una fuente, recuerda que es parte vital en el proceso de reutilización del agua.

La Piazza

Es el centro comercial de Ciudad Celeste y cuenta con un mix de productos y servicios pensados en beneficiar a los moradores y proveer lo que necesitan cerca de casa. La Piazza tiene un supermercado, diversos restaurantes para todos los gustos, cajeros y puntos de servicio bancario, centros de servicio médico y más.

El santuario de Schoenstatt

Las prácticas religiosas también tienen cabida dentro de esta gran comunidad que es Ciudad Celeste. Las características de una población como sus creencias, valores o ideales también tienen influencia sobre los espacios que se construyen en las ciudades, por eso, la fe de los habitantes de Ciudad Celeste movió a la promotora a donar un área para crear el Santuario de Schoenstatt, un lugar donde los fieles van a orar y sentirse en paz.

Estos sitios emblemáticos son íconos de una identidad forjada durante trece años. Ciudad Celeste se ha encargado de ofrecer a los propietarios un estilo de vida pleno tomando en cuenta sus necesidades físicas, sociales y espirituales. Quienes viven ahí, identifican estos elementos como parte de la ciudad que es su hogar.